Biden en conjunto con su administración quiere demandar a Texas por nueva ley contra el aborto, conocida como la ley de latidos del corazón. Esta ley provida prohíbe el aborto después de 6 semanas y entró en vigencia desde el 1 de septiembre.

A pese de que el actual mandatario profesa tener fe cristiana, el presidente denunció que esta ley es antiestadounidense, exigiendo al Departamento de Justicia que no se lleve a cabo esta medida.

Merrick Garland fiscal general expresó en un comunicado publicado el lunes, que el departamento de estado esta buscando todas las opciones para desafiar la ley de Texas.

Aparte cito la ley manifestando que esta “prohíbe el uso o la amenaza de la fuerza y ​​la obstrucción física que hiera, intimide o interfiera con una persona que busca obtener o proporcionar servicios de salud reproductiva”.

“El departamento brindará apoyo de la policía federal cuando una clínica de abortos o un centro de salud reproductiva sea atacado”, expresó el fiscal.

“Nos hemos comunicado con las Oficinas de los Fiscales Federales y las oficinas de campo del FBI en Texas y en todo el país para hablar sobre nuestras autoridades encargadas de hacer cumplir la ley”.

“No toleraremos la violencia contra quienes buscan obtener o brindar servicios de salud reproductiva, obstrucción física o daños a la propiedad en violación de la Ley FACE”, continuó.

Por otra parte los Demócratas en el Comité Judicial de la Cámara, escribieron una carta al fiscal general responsable del Departamento de Justicia Garland.

“El Departamento de Justicia no puede permitir que individuos privados que buscan privar a las mujeres del derecho constitucional a elegir un aborto escapen del escrutinio bajo la ley federal existente simplemente porque intentan hacerlo bajo el color de la ley estatal”, apuntaron en el escrito.

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