Conservadora y católica practicante, Amy Coney la favorita de Trump para llenar la vacante que deja Ruth Ginsburg comparte con el presidente su visión sobre temas polarizadores como la inmigración, la ley de salud de Obama, la posesión de armas y la oposición al aborto.

Amy Coney Barrett es jueza de la corte de apelaciones del circuito 11, con sede en Chicago.

La jueza aparece en la lista de cinco candidatas que estudia el presidente, donde también se encuentra la cubano-estadounidense Bárbara Lagoa. En la lista también figuran Allison Jones Rushing, de 38 años; Joan Larsen, jueza federal de 51 años, y la abogada de la Casa Blanca Kate Todd, de 45 años.

Está previsto que el esperado anuncio de la nominación llegué este jueves o viernes, una vez finalicen los servicios funerarios y homenajes a Ginsburg.

Una jueza para librar dos batallas clave de Trump: la ley de Salud y el aborto

Conservadora y católica practicante, Coney Barrett inclinaría la balanza de la Corte Suprema durante décadas -el nombramiento es de por vida y tiene 48 años- en los temas que más polarizan a los estadounidenses, especialmente el aborto, un asunto en el que representa la antítesis de Ginsburg, una jueza que se convirtió en un auténtico icono progresista.

En la corte federal de apelaciones de Chicago, Coney Barrett adoptó posiciones que respaldan el derecho a portar armas, se oponen a la migración y rechazan la ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida como ‘ Obamacare’, la reforma de salud impulsada por el expresidente Barack Obama que los republicanos han intentado desmantelar en los últimos años.

Se prevé que la postulación se realice en los siguientes días, dejando un dilema grandísimo en este tiempo electoral.

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